3. Lengua. Expresiones idiomáticas

Guitarra icon - Spanish for LondonCuando hablas una nueva lengua, puedes conocer el significado de cada palabra, pero no entender una expresión idiomática. Por ejemplo: “to turn a blind eye”, no tiene ningún sentido si es traducida literalmente, pero todos comprendemos qué quiere decir. Esta misma expresión en español es “hacer la vista gorda”. Si alguien comete un error y yo finjo no haberlo visto, estoy haciendo la vista gorda. So, I pretend not to have seen it.

Vamos a contarte hoy el origen de la expresión “poner las manos en el fuego”. La usamos para expresar que confiamos plenamente en algo o alguien. Decimos, por ejemplo, “pongo las manos en el fuego por mis amigos”, es decir, que tengo absoluta confianza en ellos. Pero vayamos al origen, que tiene bastante poco que ver con el uso actual. La procedencia de esta expresión, que se utiliza para manifestar respaldo total a alguien o algo, se remonta a la época en la que se practicaba el “juicio de Dios”. También conocida como ordalía, era una institución jurídica que dictaminaba, atendiendo a supuestos mandatos divinos, la inocencia o la culpabilidad de una persona acusada de haber quebrantado las normas o cometido un pecado. Esta costumbre pagana, que fue común entre los germanos y otros pueblos antiguos, se ejecutaba de formas muy diversas. No obstante, casi todas consistían en pruebas con fuego. Ante el tribunal, el acusado debía sujetar hierros candentes o introducir las manos en la lumbre o en una hoguera. Si la persona salía de la prueba indemne o con pocas quemaduras significaba que Dios la consideraba inocente y, por tanto, no tenía que recibir ningún castigo. Obviamente, nadie salía indemne.

La expresión “to turn a blind eye” también tiene una historia apasionante, aunque, como ocurre en estos casos, no podemos saber si las cosas fueron así o se trata de una leyenda. Al parecer, el entonces vicealmirante Horacio Nelson dijo esta célebre frase en la Batalla de Copenhague, cuando sus tropas recibieron la orden de detener el ataque. En aquellas épocas, las órdenes navales se transmitían con señales hechas con banderas. Nelson, que no tenía intenciones de obedecer, puso el catalejo sobre su ojo ciego y dijo: “I have a right to be blind sometimes. I really do not see the signal”, y siguió adelante con su estrategia. ¿Será verdad?

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